ben2.jpgA pesar de escasos grandes títulos en la carrera de su directora, 50 Hombres Muertos es un punto de inflexión en medio de películas de terror, series de suspense, dramas facilones o películas de dudosa acción y con dudoso reparto. Sklogand ha conseguido entre su reparto contar con uno de los más respetados actores del cine británico, Ben Kingsley, con inolvidables actuaciones en La Lista de Schindler o Gandhi.

En esta ocasión, Kingsley se mete en la piel de un agente de inteligencia encargado de hacer fracasar las revueltas terroristas de los grupos armados irlandeses. Al actor británico le acompaña Jim Sturgess, visto en Across the Universe o Las Hermanas Bolena, un actor que comenzó su carrera hace dos años y que se ha convertido en miembro de la generación de los 'New Brits', los nuevos actores y directores que están transformando el concepto del cine inglés y que este año hemos podido disfrutar en nuestro festival de cine.

50 Hombres Muertos narra la historia, basada en hechos reales, de un joven delincuente criado en las calles de Belfast a finales de los 80. Vive sin pensar en el conflicto entre católicos y protestantes que está consumiendo a la sociedad política británica e irlandesa de su época y sólo lucha por sobrevivir. Estas circunstancias hacen posible que los agentes de inteligencia británicos se fijen en él y lo hagan infiltrarse dentro de la organización terrorista del IRA y comience a dar información, será un espía. En este momento es cuando la vida de Martin McGartland y la de su familia comienza a entrar en serio peligro. Aún hoy, se sabe que McGartland vive bajo gran presión a pesar de que el IRA anunció el cese de la violencia en 2005.

Sin ahondar demasiado en la profundida del tema, 50 Hombres Muertos resulta un thriller bastante convencional. Ni las actuaciones ni el guión, al que parece faltarle algunas páginas para terminar de completar la historia, son especialmente destacables. Quien espere lecciones de Historia en imágenes, mejor que se quede en casa.

Antonio S. Marrón