012D5VP2_1.jpgNicolás Sartorius es abogado y periodista de profesión, pero si por algo se le conoce es por su lucha por la libertad durante la Dictadura de Franco. Fue fundador del Sindicato de Comisiones Obreras (asociado al Partido Comunista) pero ya no se dedica a la política, aunque a su manera, desde otro banquillo diferente, sigue poniendo su granito de arena en la defensa de las mejoras sociales.

Comienza su discurso con un “amigos y amigas” que deja claro cuál es uno de los grandes estandartes de su ideología: la igualdad, en sus múltiples niveles. Por eso no podía faltar en su conferencia una referencia explícita a la pobreza. “Me preguntaréis si viven bien lo seres humanos; pues bien, 3.400 millones de personas viven con 1 ó 2 dólares al día y 800 millones con más de 75 dólares diarios… ¿qué pensáis de eso?”. Su discurso, aunque interesante, se pierde a veces entre cifras sobre la riqueza, la esperanza de vida y la inmigración para llegar a una conclusión más que batallada, que “cada vez se incrementa más la distancia entre ricos y pobres”. Todos esperábamos alguna aportación diferente, estábamos de acuerdo en que somos “cada vez más ricos y cada vez más viejos”, pero nos preguntábamos aquello que daba título a su discurso, “¿Qué cabe esperar y qué alternativas tenemos?”.
En sus propias palabras, “la solución es globalizar el bienestar en este mundo global por medio de las cuatro virtudes: Democracia, cohesión social, sostenibilidad en desarrollo y libertad de comercio y personas”; es decir, “el modelo europeo”. Sartorius cree en el gran éxito del modelo de Europa. “Hemos pasado de guerras continuas a tener democracias, libertad… en Europa se vive hoy bien”, nos razona, “y este modelo debe exportarse a otras zonas del mundo”. Según su idea, en la exportación del modelo encontrarían beneficio los países más pobres, pero también los más ricos, “porque el desarrollo de las zonas desfavorecidas las convertiría en nuevos mercados”.

Europa tiene la responsabilidad de liderar el proceso de cambio, de ese cambio que ya ha comenzado, porque hoy el multilateralismo está venciendo a la hegemonía de los Estados Unidos”, nos dice, y habla con convencimiento. “Debemos enseñar al mundo lo que hemos aprendido, porque la solución no es tirar bombas, sino ayudar a los pueblos a que acaben con sus tiranos”.

Sara Domínguez Martín