La puesta en marcha del Espacio Europeo de Educación Superior (EEES) conlleva la implantación del crédito europeo como unidad de valoración de las enseñanzas universitarias. El sistema europeo de transferencia y acumulación de créditos (ECTS) sustituye las aproximadamente 10 horas de docencia por crédito del actual sistema español por un tiempo entre 25 y 30 horas de trabajo del estudiante. Este trabajo incluye las horas de clases teóricas y prácticas, las tutorías, los seminarios, el estudio diario personal, los trabajos evaluados y las prácticas en empresas que formen parte del programa oficial de estudios.

estudiantecodigobarra.jpgEl ECTS (European Credit Transfer System) se adoptó en 1989, en el marco del programa Erasmus, y su aprobación en nuestro país está establecida en el Real Decreto 1125/2003. Inicialmente sirvió para el reconocimiento de los períodos de estudios en el extranjero, pero actualmente se está convirtiendo en un sistema de acumulación a nivel europeo para responder a los objetivos de la Declaración de Bolonia de 1999. A pesar del generalizado rechazo de los estudiantes y muchos profesores agrupados en plataformas, el Ministerio de Educación y las universidades españolas están trabajando paulatinamente para implantar desde el curso que viene (2008-2009) las exigencias del EEES, ya que, como marca la Declaración de Bolonia, el plazo límite es hasta 2010.

El concepto de las actuales titulaciones desaparece para dar paso a los Grados. Su duración será de cuatro años en nuestro país y tendrán en su mayoría 60 créditos por año académico, lo que implica aproximadamente 40 horas semanales de trabajo, con obligatoriedad de asistencia a las clases y a las tutorías. Dentro de este sistema no tiene cabida los estudiantes que tengan que simultanear carrera con trabajo. El Máster se hará oficial y tendrá una carga lectiva de 60 ó 120 créditos europeos, lo que equivale a uno o dos años académicos.
Con estas medidas la “universidad europea” impone la disciplina del horario laboral, para adaptar a los universitarios al trabajo en empresas y enseñarles a funcionar bajo la presión del estrés.

Daniel Domínguez