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2007

Entrevista a Luis Filipe Rocha y Filipe Duarte

LUIS FILIPE ROCHA: “EL CINE EUROPEO ESTÁ MORIBUNDO

El director portugués lleva desde los años 70’ haciendo cine. Hoy, cerca de sus sesenta años, presenta su última película en Sevilla Festival de Cine Europeo con la cálida acogida de los espectadores y de la mano de Paulo Branco, renombrado productor de cine de autor europeo.

Entrevista_A_outro_margem__1_.JPGLuis Filipe Rocha y Filipe Duarte, actor protagonista de la cinta, salieron tan emocionados de la sala como el resto de personas que allí nos encontrábamos. Espero unos minutos a que el público les felicite por su trabajo y me acerco. Los ojos de Rocha hablan de su vida, rozando la sesentena, son serenos, cándidos, casi líquidos. Los de Filipe de un marrón intenso y con un brillo deslumbrante que llegan a inquietar. Concertamos la cita en el hotel donde la organización del festival les hospeda, entre el bullicio del Prado de San Sebastián, donde se encuentra el Teatro Lope de Vega, y el emblemático Parque de María Luisa, zona de expansión y distensión para quienes necesitan oxígeno.
Es una mañana en que el frío contrasta con un sol radiante y en que Filipe Duarte espera, mientras hojea un periódico, a Luis Filipe Rocha, también un hombre de contrastes. Sólo se retrasó un par de minutos; enseguida encontramos un rincón callado en el hall del hotel en que poder charlar sobre ellos y 'A outra margem'.

Un rodaje de filigranas

Un travestí homosexual a la deriva deprimido tras la muerte de su compañero con el que vivía y un adolescente con síndrome de Down que derrocha energía y alegría de vivir son los protagonistas de una historia de la que Rocha dice, son sonrisa agridulce, haberse sentido elegido para contar: "Siempre sospeché que son las historias las que nos eligen a nosotros para que las contemos, y no nosotros a ellas". Él es el mensajero, el catalizador biológico que sin concesiones plantea si es posible la reconciliación entre los que se encuentran cada uno a un lado del río, en la otra orilla, 'A outra margem'.
Entrevista_A_outro_margem__12_.JPG En la oscuridad se hace la luz y de un momento poco luminoso en la vida de Rocha, como fue la muerte de un amigo, surge este drama esperanzador en que aborda contrastes vitales: la soledad y la necesidad de amar, el egoísmo y el deseo de felicidad de un hijo. "Todos estamos solos con nuestro destino, nuestro pasado y nuestra circunstancia; de lo que se trata es de aprender a aceptar esa soledad. Es precisamente lo que ennoblece a estos personajes", y añade, "el egoísmo es intrínseco al ser humano, lo que algunos no hacen es combatirlo moralmente".

Rocha transmite seguridad cuando habla del sentir del ser humano, del que parece conocer sus honduras. Tenía claro lo que quería transmitir con esta película y así se lo hizo saber a todo el equipo que trabajó en ella. Mira a su actor con tierna complicidad y le arranca la palabra: "trabajar con Rocha ha supuesto un viaje maravilloso, es un gran capitán de su navío", señala Filipe Duarte, a quien su interpretación ya le valió el premio a 'Mejor actor' en el Festival de Cine del Mundo de Montreal, que compartió con Tomás Almeida (el chico adolescente en la película).
Este actor dice trabajar sus personajes "de dentro hacia fuera", pero en este caso, además, contó con la ayuda de Fernando Santos (travestí profesional) para la parte corporal. "Todos en plató captaron la fragilidad de la historia y se contagiaron de su sensibilidad", comenta de nuevo Rocha, "es lo que ha hecho que el rodaje lo hayamos vivido tan intensamente y con tanto gusto".

¿Esperanza para el cine europeo?

Ponemos sobre la mesa el estado de salud del cine 'made in Europe' y ambos endurecen el gesto. Aun sin perder el tono delicado de su voz, Rocha asienta: "El cine europeo está moribundo, nos faltan medios y jugamos en clara desventaja, en cuanto a capacidad industrial, con el cine de EEUU". A pesar de ello, se muestra reticente a hablar de cine europeo como una unidad: "El cine europeo son los cines europeos. Cada uno tiene las particularidades de su historia, a la vez que unos beben de otros".
"Lo que sí nos distingue del cine norteamericano es que se nos vislumbra nuestra literatura, nuestra poesía, teatro... ¡incluso nuestro cine!", exclama sonriendo. Y es que, "el cine en EEUU surge casi de la mano con el propio país", remata.

'A outra margem' ya estrenó en Portugal el 28 de octubre y por el momento la cinta está haciendo su camino: "pasó por Montreal, ahora por Sevilla y en breve por el festival de cine gay andaluz", dice Duarte, "está teniendo buena crítica y a la gente parece que le está gustando". Y es que trabajar con Paulo Branco supone una garantía en sentido comercial: "asegura que tu película se va a estrenar", confirma el director. Con productoras en Portugal, Francia e Inglaterra y homenajeado en diversos festivales, entre ellos La Mostra de Venecia y el Sevilla Festival de Cine Europeo, Paulo Branco es hoy una vía que promueve no sólo el cine hecho en Europa, sino el buen cine europeo, "siempre creativamente tan rico", ultima Rocha.

Concha Hierro del Hoyo
Fotografía: Sara Domínguez Martín

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2007

Entrevista a Bèla Tarr

BÈLA TARR: “EN MIS PELÍCULAS INTENTO ESCUCHAR A LAS PERSONAS

B_LA_TARR.JPGLa señora de la limpieza recoge un papel de la alfombra azul justo en el momento en el que pasa la hermana de Woody Allen. La semana de cine europeo en Sevilla va llegando a su fin, pronto nos marcharemos a casa con el recuerdo de imágenes sobre campamentos de la guerra Tchechena, travestís portugueses, desiertos, castillos que quieren convertirse en Monasterios, piedras en silencio…Y ahora, a las doce en punto de este último día de festival, la de un BélaTarr que sale del coche de la organización tan lánguido, distinguido, triste y entrañable como sus películas.
“Hello” saluda el cineasta húngaro mientras nos estrecha la mano y se convierte en un hombre menos sobrio de lo que comunica su “americana” negra. Ya sentados en una soleada terraza de sillones de mimbre el director de la famosa Santango nos mira, mueve sutilmente la mandíbula, sus movimientos pequeños y repetidos anuncian que va hacer así durante toda la entrevista pues parece que posee alguna enfermedad nerviosa. “Bueno, antes de nada queremos expresarle nuestro respeto por su obra” decimos, la traductora explica, el cineasta sonríe agradecido. En un gráfico Béla Tarr sería como una línea continua donde parece que no pase nada hasta que sonríe y llena la situación de una cercanía misteriosa.

B_la_Tarr_entrevista.JPG
La última película que presenta, “El Hombre de Londres”, es una coproducción de Francia y Alemania ¿qué papeles han jugado estos países en su nuevo film?
Fácil, la historia transcurre a las orillas del mar y Hungría no tiene mar, así que la hemos localizado en el mar mediterráneo.

¿Piensa que el cine europeo es un cine de coproducciones?
No necesariamente, de todas formas Europa se puede entender como un "país", esa es la idea del espíritu europeo. Las coproducciones son necesarias sobre todo porque es un recurso financiero.

Usted es uno de los pocos artistas del mundo que hacen cine a su manera, ¿le es difícil conseguir financiación tal y como se está desarrollando el mercado cinematográfico?
En cada película es difícil la financiación, no hay una película más difícil que otra, pienso que no hay que diferenciar entre tipos de películas, porque el problema sigue siendo el mismo: el dinero.

Hoy en día está considerado por la crítica como uno de los 5 mejores directores de cine del mundo, si embargo, hemos leído que un profesor de fotografía en la era comunista le dijo que no tenia idea de hacer cine, y así que se retiró a trabajar como portero. ¿Qué le hizo volver al cine?
En realidad es mucho más simple que eso, yo primero entré en la universidad ha estudiar Filosofía pero luego me salí de esos estudios porque quería aprender cine. De todas formas se puede decir que tampoco llegué a estudiar formalmente en ninguna escuela de cine porque un profesor me dijo que aprendería más con los errores que cometiera haciendo películas que estudiando. Luego hice mi primer film, tuvo mucho éxito en Alemania, y así empezó todo.

Hemos leído en una entrevista que usted "nunca se había considerado un director de películas, que siempre había pensando que su única misión era cambiar el mundo". ¿Cree usted en el poder del cine como herramienta que ayude al cambio?
Realmente me he dado cuenta de que no (sonríe). Pero bueno, el cine es parte del mundo, así que si cambias un poco el lenguaje cinematográfico ya estás cambiando el mundo.

Si tuviera el poder de un político, ¿qué es lo primero que usted cambiaría del mundo, o de las conciencias humanas? ¿Qué es lo que más le preocupa como individuo de lo que ve a su alrededor?
Hay una cosa que no acepto (serio): la humillación. En mis películas, los personajes, como es caso de Maloin en “El hombre de Londres”, son personas apartadas socialmente, maltratadas. En mis películas intento transmitir al público la idea de que sólo hay una vida, y que hay que vivirla con calidad. Que no se debe atentar contra la sensibilidad humana.

Y para retratar a esos personajes “marginados” de sus películas, ¿qué recursos fílmicos utiliza? Godard decía: "el travelling es una cuestión de moral", nuestra pregunta entonces es qué "moral fílmica de Béla Tarr" hay detrás del uso del "blanco y negro", "del plano secuencia" o del "tiempo" que define su obra.
Hay un pilar fundamental sobre el que s levanta mi puesta en escena o mi forma de filmar y es la de escuchar a las personas, no escuchar a las historias y sí a las personas. Por eso los planos largos, el tempo... me permiten escuchar los ojos, el rostro: la verdad del estado del ser humano.

¿Y cree que el espectador está preparado para esa forma de mostrar cinematográficamente? Hoy en día estamos continuamente bombardeados por imágenes de la publicidad, los video clips, los videojuegos, las películas de mainstream donde el plano se cortado casi por segundo…
Creo que sí, simplemente si eres capaz de escuchar lo que te dicen tus ojos y tu corazón, sólo miras y te implicas en la película.

¿Qué consejo les darías a los directores noveles que intentan abrirse un hueco en esta “angustiosa” y “maravillosa” profesión de hacer cine?
Pues que lo intenten, que no se conformen y no cedan ante nada, y sobre todo, que sean ellos mismos.

En el Festival de Cine Europeo de Sevilla del año 2005 hubo un ciclo dedicado a su obra, nos alegra que haya venido este 2007 de nuevo con su trabajo, ¿qué le aconsejaría a este Festival de tan sólo 4 años de vida que tiene el deseo de que cada vez más sea una plataforma de encuentro y proyección de "buen cine"?
Bueno hace dos años prometí que volvería (se ríe), así que tenía que volver… Pero mí mensaje al festival para que siga siendo un punto de encuentro de buen cine es: que se haga. Tan simple como que lo sigan haciendo.

Paola García y Concha Hierro
Fotografía: Lolo Vasco (fotógrafo oficial del Sevilla Festival de Cine)