By Sevilla Babel on Monday, November 5 2007, 16:18 - ESPECIAL: Sevilla Festival de Cine Europeo
España, 2007
Dirección: Jesús Ponce
Intérpretes: Ivan Massagué, Mercedes Hoyos, Pilar Crespo, Ana Cuesta
Esta semana hemos podido presenciar el estreno mundial de Déjate caer, el tercer largometraje de Jesús Ponce. Además de ser el primer sevillano en la sección oficial del Festival, la película se ha encuadrado dentro de un homenaje a los actores andaluces, en un intento por hacer visible la nueva ola cinematográfica que está teniendo lugar en Andalucía. Agotadas las entradas desde por la mañana, entre invitados y espectadores, el hall del Lope de Vega y su alfombra azul estuvieron más que concurridos. Desde media hora antes, los actores fueron llegando y se fotografiaron en la zona habilitada.
La película tiene una trama sencilla, casi como una fábula, un cuento. Relata la historia de tres amigos llegados a los treinta que pasan sus días sentados en un banco del barrio en medio de monótonas costumbres, tomando cerveza y palmeras de chocolate un día tras otro. Todo parece condenado a hacerse eterno hasta que Roberto Carlos, uno de ellos, comienza a salir con Sunci. Este es el detonante que provoca un cambio en la vida de todos, rompiendo el equilibrio desganado de sus vidas. Es entonces cuando empiezan a plantearse seriamente qué futuro les espera en ese banco.
La película, realizada con pocos medios, no es más que, como dice el propio director, la historia de tres chicos que “pueden encontrarse en las plazas de cualquier capital del mundo”. Quizás lo más entrañable es la identificación que muchos espectadores pueden sentir con los personajes. Salpicada de humor, sacando el mayor partido al habla andaluza y repleta de personajes llanos que encontramos en cualquier calle de Sevilla, la historia es, sin embargo, agridulce, casi amarga a veces, la historia de personas sin un lugar en la vida que tienen que hacer un esfuerzo por encontrarlo.
Sara Domínguez Martín
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By Sevilla Babel on Monday, November 5 2007, 15:59 - ESPECIAL: Sevilla Festival de Cine Europeo
Israel, 2006
Dirección: Eytan Fox.
Intérpretes: Ohad Knoller, Yousef Joe Sweid, Daniela Wircer, Alon Friedmann.
Tel Aviv, en la actualidad, un pequeño barrio “ajeno” al conflicto de Oriente Próximo, un rellano de paz, un lugar de convivencia donde todos parecen caber: hombres y mujeres, homosexuales y heterosexuales, incluso israelitas y palestinos… o quizás eso sea demasiado pedir.
La película narra la historia de tres compañeros de piso (una chica y dos chicos homosexuales pero que no son pareja) que forman parte de un grupo en contra de la invasión y que se dedican a hacer fiestas de convivencia a la que sólo acuden israelitas. Reflejo de la cruel realidad que se vive en Israel, la película (sin buenos ni malos, o al menos eso pretende, ya que en mi opinión hay una ligera visión preferencial de los israelitas) está salpicada de cotidianeidad y sonrisas medias y enteras. Nos muestra una zona palestina atrasada, repleta de personas que continúan su vida pero donde la libertad es algo impensable, y una zona judía mucho más libre. Las fronteras son absolutos calvarios donde mujeres embarazadas dan a luz en medio de caminos de tierra.
Este film trata sobre el conflicto palestino-israelí, sobre el enfrentamiento terrible entre unos y otros, sobre familiares que mueren clamando venganza, de mártires vivos y muertos… pero, sobre todo, esta película habla del amor, de un amor puro entre personas, más allá de su género, más allá de su religión, más allá del lugar de donde procedan… es, sobre todo, la unión de cuerpos y vidas, sólo posible sin prejuicios en la infancia y en el amor. Pero ¿qué ocurre cuando esos niños y esos enamorados viven en un mundo que no comprende que hay cosas que no entienden a absurdas razones? ¿Puede el mundo acabar comprendiendo? ¿Puede el mundo comprender que un niño mira a otro a los ojos y es incapaz de entender qué hay de diferente entre ellos?
“Las guerras siempre se hace contra los niños”… y contra los enamorados, ellos son los verdaderos mártires en nombre de la paz.
Sara Domínguez Martín
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