Preguntarse por el futuro de la Unión es plantearse el presente; augurar quién será el próximo país en formar parte del club europeo supone responder preguntas aún en el aire y aclarar cuestiones por resolver. Definir las fronteras de Europa para algunos supuso en el café-debate definir las de la UE; para otros, la UE debería ir más allá y aceptar la solicitud de los países que cumplan los requisitos para formar parte de la Comunidad.
Hubo quien aseveró que tratar de definir las fronteras de la Unión debería haber sido un debate de hace 30 años, a lo que también hubo quien refutó que la Unión Europea debe ir re-definiéndose con el transcurso del tiempo, que la UE son acuerdos y que la identidad de los europeos la conforman valores ciudadanos, más allá de los valores culturales particulares de los países que la componen.
La posibilidad de adhesión de Turquía en la Unión no deja indiferente a nadie: bien porque suponga un ejemplo de voluntad democrática o bien porque haya quien piense que sólo el 3% del territorio del país otomano es europeo. Ucrania sigue esperando tras unas elecciones que inclinaron la balanza hacia el oeste, así como Croacia y países de los Balcanes.
Si definir una identidad europea maniquea crea obstáculos en la consecución de la meta de países aún en transición hacia la laicidad y la democracia, valores con los que ya cuentan los países de la UE, quizás no convenga del todo la creación de esta falaz y artificial “identidad común europea”.
Concha Hierro
Fotografía: Sara Domínguez Martín
blancos que colocamos en las paredes del Ayuntamiento de la ciudad hispalense. Algunos rostros mostraban extrañeza ante nuestra petición, acostumbrados a ver el viejo continente como algo lejano, ajeno a sus vidas, otros sin embargo la acogieron con curiosidad y se interesaron por nuestras actividades. Entre las decenas de personas que se prestaron a dejar testimonio breve de su idea de Europa, gentes de todas las edades, países y colores. El paso de varios grupos de escolares colapsó por momentos los paneles ante la mirada atenta de sus profesores “¡Anda, Europa!, ¿esto os suena de algo verdad? Que ayer tuvisteis examen. A ver si escribís algo que merezca la pena, ¿vale?” inquirían a unos alumnos que se pasaban el rotulador frenéticamente.
Doscientos flyers anunciando el debate sobre “Cuánto más puede ampliarse la UE?” que tuvo lugar por la tarde fueron repartidos entre los que se acercaban, entre ellos Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla, que lo recibió de manos de nuestra coordinadora Concha Hierro, que le informó de la iniciativa babeliana. Tras dos horas de actividad en Plaza Nueva, tomamos rumbo a la calle San Fernando, concretamente al Rectorado, principal sede universitaria de la ciudad. Allí nos encontramos con una pequeña orquesta que interpretaba el himno europeo, así como de una mesa informativa en la que se repartía material diverso acerca de la construcción de la UE y sus retos. Nos integramos en el acto de izada de la bandera europea y seguimos dando a conocer Cafébabel a los asistentes. Con la llegada de la hora de comer pusimos fin a una mañana fructífera en la que pusimos nuestro granito de arena en la tarea de llevar Europa a las calles. Muchas definiciones y muchas palabras fueron escritas para Europa, pero ninguna tan gráfica como la dejada por una pareja formada por una chica alemana y un español. “Nos queremos”. Quizá Europa se trate de eso.