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Sevilla Babel

Una ventana al sur de Europa

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17

05

2008

Vídeo: Día de Europa en Sevilla

Fotografías: Eva Lindberg
Slideshow: Concha Hierro

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05

2008

Día de Europa a base de café y debate

En Sevilla no sólo celebramos el Día de Europa con un happening, sino que a media tarde, con la hora del segundo café (o la cena en el centro y norte de Europa), provocamos el debate con preguntas como: “¿Cuánto más debe ampliarse la UE?”. Contamos con Fátima Mohamed, musulmana y concejala del Partido Popular en Gines, como invitada especial.

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Preguntarse por el futuro de la Unión es plantearse el presente; augurar quién será el próximo país en formar parte del club europeo supone responder preguntas aún en el aire y aclarar cuestiones por resolver. Definir las fronteras de Europa para algunos supuso en el café-debate definir las de la UE; para otros, la UE debería ir más allá y aceptar la solicitud de los países que cumplan los requisitos para formar parte de la Comunidad.

3comprimida.JPGHubo quien aseveró que tratar de definir las fronteras de la Unión debería haber sido un debate de hace 30 años, a lo que también hubo quien refutó que la Unión Europea debe ir re-definiéndose con el transcurso del tiempo, que la UE son acuerdos y que la identidad de los europeos la conforman valores ciudadanos, más allá de los valores culturales particulares de los países que la componen.2comprimida.JPG

La posibilidad de adhesión de Turquía en la Unión no deja indiferente a nadie: bien porque suponga un ejemplo de voluntad democrática o bien porque haya quien piense que sólo el 3% del territorio del país otomano es europeo. Ucrania sigue esperando tras unas elecciones que inclinaron la balanza hacia el oeste, así como Croacia y países de los Balcanes.

Si definir una identidad europea maniquea crea obstáculos en la consecución de la meta de países aún en transición hacia la laicidad y la democracia, valores con los que ya cuentan los países de la UE, quizás no convenga del todo la creación de esta falaz y artificial “identidad común europea”.

Concha Hierro
Fotografía: Sara Domínguez Martín

12

05

2008

“2 palabras para Europa”– Crónica de un happening

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El 9 de mayo, día de Europa, es un día de celebración para todos los babelianos, por eso, el equipo de Cafébabel Sevilla puso en marcha actividades en las que los ciudadanos pudieron tomar partido.

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Cincuenta y ocho años después de que el Ministro de Asuntos Exteriores francés, Robert Schuman, leyera la declaración redactada por Jean Monnet en la que se proponía crear una institución europea supranacional encargada de administrar el carbón y el acero, salimos a la calle para pedir a los viandantes que nos escribieran “2 palabras para Europa” sobre los paneles cafebabel3.jpgblancos que colocamos en las paredes del Ayuntamiento de la ciudad hispalense. Algunos rostros mostraban extrañeza ante nuestra petición, acostumbrados a ver el viejo continente como algo lejano, ajeno a sus vidas, otros sin embargo la acogieron con curiosidad y se interesaron por nuestras actividades. Entre las decenas de personas que se prestaron a dejar testimonio breve de su idea de Europa, gentes de todas las edades, países y colores. El paso de varios grupos de escolares colapsó por momentos los paneles ante la mirada atenta de sus profesores “¡Anda, Europa!, ¿esto os suena de algo verdad? Que ayer tuvisteis examen. A ver si escribís algo que merezca la pena, ¿vale?” inquirían a unos alumnos que se pasaban el rotulador frenéticamente.

Muchos universitarios se sumaron a la iniciativa asociando Europa con la libertad, la paz, la identidad, la multiculturalidad, o los libros entre otros muchos. Un “erre que erre” inauguró el panel de mensajes y un “el Rocío es muy andaluz” puso la nota castiza y de humor. Todavía no hemos logrado descifrar uno de los mensajes, escrito en finés. Estamos en ello. Y es que bajo la soleada mañana de Sevilla no sólo el castellano hacía acto de presencia.

cafebabel1.jpgDoscientos flyers anunciando el debate sobre “Cuánto más puede ampliarse la UE?” que tuvo lugar por la tarde fueron repartidos entre los que se acercaban, entre ellos Alfredo Sánchez Monteseirín, alcalde de Sevilla, que lo recibió de manos de nuestra coordinadora Concha Hierro, que le informó de la iniciativa babeliana. Tras dos horas de actividad en Plaza Nueva, tomamos rumbo a la calle San Fernando, concretamente al Rectorado, principal sede universitaria de la ciudad. Allí nos encontramos con una pequeña orquesta que interpretaba el himno europeo, así como de una mesa informativa en la que se repartía material diverso acerca de la construcción de la UE y sus retos. Nos integramos en el acto de izada de la bandera europea y seguimos dando a conocer Cafébabel a los asistentes. Con la llegada de la hora de comer pusimos fin a una mañana fructífera en la que pusimos nuestro granito de arena en la tarea de llevar Europa a las calles. Muchas definiciones y muchas palabras fueron escritas para Europa, pero ninguna tan gráfica como la dejada por una pareja formada por una chica alemana y un español. “Nos queremos”. Quizá Europa se trate de eso.

Álvaro Sánchez
Fotografías: Eva G. Lindberg

10

05

2008

Sevilnius: El Europoder adquisitivo

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Desde el noreste hasta el suroeste, 3870 kilómetros separan dos ciudades europeas: Sevilla y Vilnius. Teniendo en cuenta que ambas están aún creando su identidad europea (al mismo tiempo que lo va hacienda la propia Europa), uno se pregunta hasta qué punto esta distancia es significativa. Los datos tecnológicos, históricos y demográficos nos obligan a darle a esta distancia un sentido diferente. Los nuevos valores europeos están creados, y se van tomando medidas legales, políticas y económicas. Mientras todo esto ocurre, Sevilnius, este proyecto que nos traemos entre manos, intenta crear una nueva discusión: ¿Qué podemos aprender de lo que nos separa?

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Antes de buscar cosas en común, es importante remarcar las diferencias entre los precios y el nivel de consumo de Sevilla y Vilnius, aunque hay que dejar claro que no vamos a limitar la descripción de las identidades de estas dos ciudades a la materia comercial. Sin embargo, creemos que la investigación sobre los bienes y servicios que se ofrecen a los europeos es una información básica para hablar más tarde sobre la situación financiera y su influencia en nuestra percepción de Europa.

EL MERCADO LABORAL

Ambas ciudades aportan a Europa un número similar de ciudadanos. A día de hoy, la población de Vilnius es de 550.000 habitantes, mientras que en Sevilla viven poco más de 700.000. El distrito de Vilnius tiene además registrados a 850.000 ciudadanos de nacionalidad lituana, polaca y rusa, mientras que Sevilla es la capital de un área que es la casa de 1’5 millones de andaluces e inmigrantes procedentes sobre todo de Sudamérica.
Los sevillanos resaltan que la mayoría de las personas que ni siquiera ganan el salario mínimo interprofesional están trabajando con contratos temporales o ilegalmente. De acuerdo con los datos del Eurobarómetro, el 5% de la población española recibe pagos ilegales al menos una vez al año. Sin embargo, esas personas son el doble en Lituania, el 10%; además, el salario de los estudiantes raramente supera el mínimo. En España, donde los estudiantes ganan menos solo porque están aún estudiando, aquellos que ganan 1000 EUR en su primer trabajo tienen un nuevo nombre: MILEURISTAS. Mientras, en Lituania, los estudiantes y muchos menores empiezan sus carreras profesionales con la mitad del mínimo, 115 EUR.

EL PLACER DE COMPRAR

torre_gediminas.bmpTORRE_DEL_ORO.bmpPara aquellos que ganan el salario mínimo interprofesional de 600 EUR en Sevilla:
• 100 EUR desaparecen después de comprar la lavadora y la estufa.
• 200 EUR desaparecen después de pagar el alquiler de un apartamento de una habitación en las afueras de la ciudad.

Para aquellos que ganan el salario mínimo interprofesional de 230 EUR en Vilnius:
• Deberían pedir prestados 190 EUR antes de comprar la lavadora y la estufa.
• 100 EUR desaparecerían después de pagar el alquiler de un apartamento de una habitación en las afueras de la ciudad.

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¿NECESITAMOS CARIDAD?

Con 200 EUR, los sevillanos pueden almorzar en la cafetería durante todo el mes. En Vilnius, 100 EUR son suficientes para comer caliente todos los días durante un mes entero. Mientras que aquellos sevillanos que ganan 600 EUR pagan 1/12 de su sueldo en un bonobús mensual, en Vilnius el mismo bonobús cuesta también 1/12 del sueldo mínimo de 230 EUR. Si un sevillano quisiera ayudar a las personas pobres, podría comprar 1000 barras de pan con su salario mínimo. El más generoso de los trabajadores de Vilnius solo podría comprar 500 barras con su salario.

Actualmente, la mayor parte de los ciudadanos carecen de incentivos sociales y morales para crear una Europa en común. Por eso, la próxima tarea de Sevilnius será comparar la escala de valores en la vida de estas dos ciudades. ¿Significa el alto poder adquisitivo de Sevilla que los valores materiales son cada vez más y más importantes en Europa?

Equipos locales de Sevilla y Vilnius

08

05

2008

¡Ven a debatir!

El equipo local de Cafébabel en Sevilla te invita de nuevo a debatir en un café, en esta ocasión para celebrar el Día de Europa.

Acude hoy, viernes 9 de mayo a las 19:30h al Café Piola, en la Alameda de Hércules, para debatir sobre cuánto más debe ampliarse la Unión Europea.

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¡Tómate la palabra!

¿Te lo vas a perder?

Equipo Local de Cafébabel.com en Sevilla

04

05

2008

Vídeo vigilancia: ¿libertad vs. seguridad?

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El día 26 de abril, el equipo local de Cafébabel en Sevilla organizó un café-debate en el marco del proyecto 'Seville on the ground', en el cual cinco periodistas europeos/as viajan a una ciudad y hacen reportajes sobre ella. El tema elegido fue la video vigilancia en el centro Sevilla y el Colectivo Zemos 98 el invitado especial. Moderado por Concha Hierro, el debate duró aproximadamente 2 horas.

debateLas opiniones eran muchas y los posicionamientos muy distintos. Algunos entraron con una idea y salieron con otra, otros mantuvieron sus opiniones aún más fuertes y otros empezaron a pensar más sobre el asunto. Muchas cuestiones fueron propuestas, muchos argumentos fueron lanzados y muchas opiniones se confrontaron.

Por un lado se evaluó la cuestión de la privacidad: ¿las cámaras restarían libertad a la ciudadanía? Muchos acreditan que la vida en la calle no sería la misma; las personas estarían más reprimidas, se sentirían vigiladas y perseguidas y no harían ciertas cosas por vergüenza o por miedo de que su imagen pudiera ser utilizada para otros fines (para esto fue citado el ejemplo: ¿Quién entraría en un sex shop sabiendo que está siendo vigilado?). Los que comparten esta opinión creen que la vida en las partes vigiladas sería mucho más monótona: las personas ya no harían más tonterías por la calle, las parejas ya no se besarían tanto y las risas serían controladas. Cosas cotidianas se transformarían en preocupación, auque hacer el tonto, besarse y reírse no sea ningún crimen.
Por otro lado, hay quien cree que las cámaras sí pueden proporcionar más seguridad. Estos defienden que aunque no sean la solución, sí son un importante punto de partida para, por lo menos, disminuir la delincuencia en las calles. El caso de la chica agredida en el metro fue citado, justificando la importancia de las cámaras en un acontecimiento como éste. Si no fuera por las imágenes registradas, ¿cómo se reconocería al agresor? Además, los que comparten esta posición acreditan que en poco tiempo las personas se olvidarían que están siendo asistidas y que eso no influiría en la vida cotidiana de la gente. Para ellos, las cámaras son un instrumento más para intentar proteger a las personas y los que no hacen nada dmalo, no tienen porque temer la implantación de la video vigilancia.

DEBATE_15_copie.jpgOtro argumento lanzado por los que están en contra de esta práctica es el hecho de que muchas veces las cámaras están allí pero no hay nadie detrás de ellas que esté realmente observando lo que pasa por la calle. Además de eso, la reticencia tiene que ver también con quien está vigilando. ¿Quién garantizará que esta persona es de confianza y que no utilizará las imágenes para otros fines? Los defensores de esta causa dicen que no vale la pena gastar dinero en una cosa sin estar garantizada: apuestan por invertir en educación.
En contra punto, los que están a favor de las cámaras defienden que gastar dinero en educación siempre es bueno, pero que eso no va a solucionar el problema. Para ellos, ésta es una cuestión mucho más profunda porque sería cambiar el sistema; es una de las soluciones pero a largo plazo. Hay que invertir en la educación y mejorar las bases, pero mientras tanto, hay que recurrir a apoyos más rápidos. Hay sitios en que la video vigilancia ayudó a poner bandidos en la cárcel en tiempo real; había gente detrás de las cámaras en continuo contacto con la policía de la calle. No acabó con la delincuencia, pero la disminuyó. La pregunta fue lanzada: ¿Por qué no intentarlo?

Una cuestión polémica lanzada por uno de los participantes fue: ¿Por qué implantar cámaras en las zonas nobles de Sevilla como la C/ Sierpes y Nervión y no poner en las 3.000 viviendas donde la delincuencia es realmente alarmante? Según sus argumentos, si no ponemos las cámaras donde de verdad se necesita, no hace falta ponerlas en ningún otro lugar.
Los que están de acuerdo con la implantación del sistema de vigilancia también acreditan que estos sitios necesitan más de las cámaras que otros lugares, pero que eso no impide que la instalación empiece por la zona donde están los turistas y donde es más fácil reconocer y capturar a un ladrón.

Al término del debate, se puso punto y aparte sin llegar a un acuerdo. La interactividad, la discusión, las intervenciones muy bien argumentadas y el estímulo de producción de ideas fueron seguramente los puntos fuertes de la reunión; puntos que hicieron que todos los participantes pensásemos sobre un tema muy importante y no tan puesto en relieve como debería.

Gabriela Azevedo Forlin
Fotografías: Bénédicte Salzes

23

04

2008

¡Ven a debatir!

El equipo local de Cafébabel en Sevilla te invita debatir en un café.

Acude el sábado 26 a las 20h. al Café Louvre de la Calle Escuelas Pías para debatir sobre si la video vigilancia, cada vez más implantada en las calles europeas, restringe libertades o no a los ciudadanos.

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Este debate se enmarca en el proyecto ‘Europe on the Ground’ en el que 5 periodistas europe@s visitan una ciudad para escribir reportajes acerca de ella desde un ángulo europeo.

¡Tómate la palabra!

¿Quién vigila al vigilante? ¿Es un gasto que deberían asumir las empresas privadas? ¿Descienden realmente las cifras de delincuencia con la video vigilancia? ¿Es una manera más de control social? ¿Es necesaria y útil?

Invitados especiales:
Asociación de comerciantes del centro – APROCOM –
Plataforma La calle es de todos
Colectivo Zemos 98

Como siempre, la cerveza corre de nuestra cuenta. ¡No te lo pierdas!

Concha Hierro

09

04

2008

¡Quien convierte, no se divierte!

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Vivir en Europa no es tarea fácil para quien gana su dinero en monedas muy débiles frente al euro y, además, para quien vive en países donde el coste de vida es (¡muy!) barato comparado al de países europeos. Quien más suele sufrir este problema son los estudiantes de Latinoamérica, como es mi caso (soy brasileña) y el de miles de personas. Para quien no lo sepa, la moneda brasileña es el Real, que equivale aproximadamente a 0,38 euros. O sea, para comprar 1 euro son necesarios 2,57 “reais”.

euro_notes.jpg¿Qué se puede hacer con 2,57 reais en Brasil? O mejor, ¿con 1 euro? Bueno, para empezar, el comedor universitario de la universidad pública de mi región (Santa Catarina) cuesta 1,50 reais (0,58 euros). Todavía te quedan 1,07 reais (ó 0,42 euros) con los que te puedes tomar un helado de postre o hacer 20 páginas de fotocopias en la copistería de la universidad. Parece un sueño, ¿no? Pues si puedes gastar un poco más, existe la posibilidad de comer a la orilla del mar en un de los mejores restaurantes de la playa más famosa y agitada del sur de Brasil (Balneário Camboriú) por 30 reais (¡como mucho!), o sea, aproximadamente 11,70 euros.
¿Te parece barato? Pues no lo parece, realmente lo es. Sin embargo, para las personas que trabajan allí y que ganan en reais, comer a la orilla del mar es todo un privilegio (a menos que trabajes mucho durante el año para ahorrar el dinero de las vacaciones…), pero para quien llega con sus ricos euros, es como estar en el paraíso. Ahora, imagínate lo que ocurre con un estudiante que viene de Brasil y paga 6,50 euros en una copa en alguna discoteca de Sevilla. Simplemente se vuelve loco cuando imagina todo lo que haría en Brasil con estos 16,70 reais. Bueno, podría ir 4 veces al cine (presentando su tarjeta de estudiante) y todavía le quedarían 2,70 reais para dos paquetes pequeños de palomitas.

Bueno, no voy a ser injusta. No todas las discotecas de Sevilla cobran 6,50 euros la copa, ¿verdad? ¡Hay también las que cobran 8,50 euros la copa! Sí, eso realmente duele en el bolsillo de un extranjero. Estos 21,84 reais pagan 3 almuerzos míos en el restaurante en el que suelo comer todos los días en Brasil (¡con postre y refresco/zumo/cerveza incluso!). ¡Vaya tela! Paso del tema comida para algo más amplio. Hablemos de vivienda.
Ya me han dicho que la vivienda en Sevilla no es cara comparada a Madrid, Barcelona, Milán o Roma, por ejemplo. Veamos, compartir un piso cerca de la Catedral con 3 personas más, cuesta aproximadamente 300 euros (771 reais). Con estos mismos 300 euros, en la misma playa que he comentado antes, alquilo un piso de 2 (¡o hasta 3!) habitaciones, amueblado, con teléfono fijo, Internet banda ancha, con comunidad incluida y con otro detalle: ¡todo ello sólo para mí! Como nadie suele alquilar algo así todo para sí mismo, se comparte. Supongamos que dos personas compartan un piso así, todavía queda 385,5 reais (150 euros) para gastar durante el mes. Bueno, se puede comer 64 veces en el restaurante “diario” que comenté antes (o tres veces a la orilla del mar), o comprar dos vaqueros nuevos, o dos pares de zapatillas de deporte nuevas (¡y buenas!), o tres nuevos perfumes importados, o pagar el transporte para la universidad durante siete meses, o simplemente hacer la compra del mes en el supermercado y todavía sobrarían aproximadamente 150 reais para la compra del próximo mes. Las opciones son muchas…

Son por estos y otros motivos que cuando gasto seis euros en el cine, 6,50 euros en una copa, 300 euros de alquiler, 30 euros al mes en transporte, casi 40 euros en la compra de la semana, 35 euros al mes con Internet y algunos otros gastos “obligatorios”, no pienso cuánto sería esto en reais. Quien está en Europa tiene que aprovechar y ha venido ya con la idea de que iba a gastar más. Prefiero pensar en euros, porque si convierto… ¡no me divierto!

Gabriela Azevedo Forlin

08

04

2008

Intelectuales de corresponsales en la España fratricida

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Tal y como afirmó el hispanista inglés Hugh Thomas, “así como hacia 1850 fue la gran época de los embajadores, los años 30’ constituyeron la edad de oro de los corresponsales en el extranjero”. Años de redefinición de la política europea y mundial.

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Desde finales de julio de 1936, y durante dos años y medio, resultaba habitual encontrar al sur de los Pirineos a los más grandes periodistas del mundo”, continuó Thomas. El francés autor de El Principito Saint-Exupéry; el fotógrafo norteamericano Robert Capa, seudónimo bajo el cual trabajaban Andrés Friedmann, su novia Gerda Taro y Chim Seymour; el socialista demócrata y británico George Orwell; el irreverente italiano Indro Montanelli; los norteamericanos John Dos Passos; y Ernest Hemingway o su esposa y pionera Martha Gellhorn, entre otros, se dieron cita en una de las contiendas fratricidas que marcaron el rumbo de la política europea y mundial: la Guerra Civil española (1936-39).

preston_03.jpgEl Centro de Estudios Andaluces en colaboración con el Instituto Cervantes y la Fundación socialista Pablo Iglesias, presidida por Alfonso Guerra, trae a Sevilla la exposición “Corresponsales en la Guerra de España”, inaugurada en Nueva York en 2006. Una recopilación de crónicas y reportajes que recogen cómo vivieron y escribieron estos intelectuales en su mayoría alojados en el hotel Florida. Un trabajo al filo de la actualidad que marcaría la historia del periodismo.
Las precarias paredes del Florida, en la Plaza Callao de Madrid, fueron fiel testigo de conversaciones íntimas entre Hemingway y su tercera esposa Martha Gellhorn, de la evolución del pensamiento de muchos de los que en sus mesas escribían y de muchas noches en vela por lo que durante el día los ojos habían visto. Era la cruda España de las pasiones que se mataba a sí misma.

Jay Allen, uno de los últimos en entrevistar a José Antonio Primo de Rivera antes de su ejecución en 1936, recoge en uno de sus textos publicado en el Chicago Daily Tribune el 28 de julio de 1936 el siguiente diálogo con Franco:
Allen: “¿No hay posibilidad de tregua, ni de compromiso?
Franco: “No. No, decididamente no. Nosotros luchamos por España. Ellos luchan contra España. Estamos resueltos a seguir adelante a cualquier precio.
Allen: “Tendrá que matar a media España”, dije.
Entonces giró la cabeza, sonrió y mirándome firmemente dijo:
Franco: “He dicho que al precio que sea.

Había comenzado la Guerra Civil en un país recóndito al sur de Europa. Los ojos de Stalin estarían en cada paso que diera su espía soviético Harold Philby, quien escribía crónicas favorables a Franco para ganarse su confianza. El pulso de las ideologías por su hegemonía europea se pugnaba en una España despiadadamente loca.

EL PAPEL DE LA MUJER

En la exposición también podemos apreciar que no sólo los hombres retrataron a través de sus cámaras y artículos los pormenores de la Guerra Civil. Las mujeres periodistas hicieron acto de presencia con igual arrojo que sus compañeros. Ese afán por estar presentes en etapas decisivas del conflicto le costaría la vida a la fotógrafa alemana Gerda Taro.

gerda_taro_02.jpgExiliada en París tras la llegada de los nazis al poder debido a su origen judío y su militancia socialista, Taro aprendería los secretos del oficio de fotógrafa de la mano del que sería su pareja, el húngaro Andre Friedman también de origen judío. Junto a él crearía el personaje ficticio de Robert Capa, un supuesto fotógrafo afamado llegado de Estados Unidos. Con ello pretendían conseguir más trabajos, una estrategia que les dio resultado. Poco después estallaría una contienda que movilizaría a toda Europa: la Guerra Civil española. La pareja no se lo pensó y se trasladó a España donde trabajaron para medios franceses como Vu o Regards.
La fotógrafa también llevó a cabo reportajes en solitario, y en uno de ellos entregaría la vida un día de verano de 1937. Tras un bombardeo nacional sobre posiciones republicanas en la batalla de Brunete, la confusión hizo que un tanque republicano la aplastara dejándola malherida hasta que finalmente fallecía en un hospital de El Escorial. Contaba con tan solo 27 años. Pocos días después sería enterrada en Paris con todos los honores.

Se trata sin duda del caso más dramático, pero no fue la única mujer que se aventuró en las por entonces peligrosas tierras españolas. La norteamericana Marta Gellhorn, también vinculada a otro hombre de entidad internacional como el escritor Ernest Hemingway al convertirse en su tercera esposa, fue corresponsal de la revista Collier´s durante el conflicto y también seguiría su labor durante la II Guerra Mundial. En 1969, Hemingway la abandonaría por su cuarta esposa, la corresponsal de la revista Times Mary Welsh. Pese a los peligros por los que atravesó su vida, no fallecería hasta hace diez años, cuando contaba con 89 en su haber y al igual que su exmarido Hemingway, poniendo fin a su vida voluntariamente. Ya enferma de cáncer, una pastilla hizo lo que cientos de bombardeos no habían podido.
El New York Times confió a la periodista Virginia Cowles las crónicas desde el bando republicano. Desde ahí captó la inquietud que provocaban los ataques aéreos.“El estado de ánimo de la gente se ha ido quebrando bajo la atroz destrucción que llega del cielo…”.
Del norte de Europa llegó Barbro Alving, periodista sueca que en 1936 se desplazó a España para informar sobre la guerra. Su diario, el Dagens Nyheter financió su actividad periodística en España, pero declinó responsabilidades por los riesgos de la misión. Sus crónicas desde el frente le supusieron su consagración internacional. Posteriormente cubriría acontecimientos de relevancia como la entrevista entre Hitler y Mussolini, la guerra de Finlandia y la devastación causada por la bomba lanzada sobre Hiroshima.

Y es que pese a que por aquellos días la guerra era prácticamente “cosa de hombres”, estas mujeres dejaron sus países para intentar evitar que la máxima que dice que “en la guerra la primera víctima es la verdad” se cumpliera. Sus crónicas recorrieron un mundo convulso en el que la frontera entre información y propaganda era tan solo una difusa línea.
El periodismo está en deuda con ellas.

Concha Hierro y Álvaro Sánchez

*En la primera fotografía Mijail Koltsov, de ‘Pravda’, con el fotógrafo Roman Karmen, en una trinchera. En la segunda el hotel Florida. En la última Gerda Taro junto a Robert Capa.

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03

2008

FACTOR HUMANO 2008: García Moliner, un científico humanista

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federico.jpgFederico García Moliner recibió el premio “Príncipe de Asturias” de Investigación Científica y Técnica por su excelente labor en el ámbito de la física. Es uno de los grandes científicos españoles de nuestro tiempo y, sin embargo, escuchándole hablar, nada haría pensar que se trata de un personaje ilustre.
Ataviado con una casi pintoresca pajarita y una amplia sonrisa, Moliner acudió no sólo a dar su conferencia, sino también a presenciar el resto, en las que participó con gran interés interviniendo en la ronda de preguntas y no dudando en ceder el turno de palabra a los estudiantes, a pesar de que los organizadores le dieran primacía a él sobre el resto. Contar esto no es baladí, ya que es síntoma de su carácter humano y en eso se centraban las jornadas.

Simplemente el comienzo de su conferencia mereció un fuerte aplauso: “ Se preguntarán ustedes cómo se hace ciencia… Pues bien, para que lo entiendan leeré a Ana María Matute”. Y nos leyó la descripción que del proceso de escritura hace Ana María Matute. Para aquellos que no nos hemos acercado a las ciencias más que en la Educación Secundaria, escuchar tan exquisita comparación entre la ciencia y la escritura fue un absoluto disfrute. “Hay mucha belleza en la ciencia”, nos dijo, y sin duda pudo transmitirlo así.
Su defensa de la cultura se basa en la importancia que ésta tiene en tanto que “condiciona la forma en que usamos el cerebro”. Nuestro limitado concepto de la misma nos imposibilita para un mayor desarrollo intelectual y personal, ya que nos empeñamos en “diferenciar radicalmente cultura y mundo material, cultura y ciencia, cuando ambas son la misma cosa o, dicho de otro modo, son realidades coexistentes e interrelacionadas”.

El artista y el científico son tan parecidos…”, nos contaba, “ambos buscan dar una explicación al mundo y transmitirla”. Preciosa forma de entender ciencia y arte, belleza e ideas. Quizás Moliner pensaba en el Gernika o en la estructura de los fractales cuando afirmó: “En el arte no sólo hay belleza, también hay ideas profundas; y en la ciencia no sólo hay ideas profundas, también hay cabida para la belleza”.

Sara Domínguez Martín

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